Esto suele pasar cuando decides instalar el Windows XP
tranquilamente en un PC más o menos moderno con un CD de Windows algo antiguo, porque
no incluye determinados drivers (normalmente de disco duro) que el fabricante si incluye en
el disco de instalación oficial que por supuesto no tienes, por lo que no
tienes más remedio que conseguir los drivers del disco duro (SATA, SCSI, etc..)
por otro lado y crearte tú tu propio disco de instalación de Windows XP a
partir del que tienes.
Para ello necesitas de una utilidad como “nLite”. Permite a
partir de un CD de instalación de Windows XP (creo que también hay una versión para Windows 7), crearte el tuyo propio
personalizado, integrando drivers no habituales (que es lo que nos interesa en
este caso) y además: actualizaciones y parches, parametrizar la instalación para que sea desatendida,
añadir instalaciones de programas, y otras muchas cosas.
Una vez seleccionado el CD origen del sistema original y la
carpeta de destino donde se creará nuestro disco de inicio de Windows XP
personalizado nos pedirá la situación de los drivers (que deberás haber descargado previamente del fabricante) y lo integrará todo.
La segunda parte del marrón será pasar esto a un CD de
arranque o mejor aún, a un USB (ver la entrada anterior sobre el Wintoflash).
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